No hay sitio para todos y los que quieran viajar a la Estación Espacial Internacional tendrán que esperar. Moscú suspende los viajes porque en la nave Soyuz solo pueden viajar seis personas. El mensaje es claro: por mucho dinero que pongan sobre la mesa, no habrá más turistas por ahora. Charles Simonyi el magnate norteamericano de las comunicaciones que acaba de llegar a la estación tras pagar 36 millones de dólares, sera el último turista que la pise en mucho tiempo.